Sebastián Codas, Dulce Cabrera, Kokū: “Las ideas que se destacaron fueron brief reales, de necesidades reales”

Por Guille (ElGuz) Benítez Hace algunos años, el Tatakuá sumó la categoría Agencia Independiente. En la edición 2025, Koku volvió a quedarse con el título por segundo año consecutivo, cerrando la noche con seis Platas, cuatro Bronces, además de uno de los pocos Oros del festival con la pieza de radio “Voz de la pasión” …

Por Guille (ElGuz) Benítez

Hace algunos años, el Tatakuá sumó la categoría Agencia Independiente. En la edición 2025, Koku volvió a quedarse con el título por segundo año consecutivo, cerrando la noche con seis Platas, cuatro Bronces, además de uno de los pocos Oros del festival con la pieza de radio “Voz de la pasión” para Profarco.

El reconocimiento llega en un año en el que la agencia también fue coronada como Mejor Agencia del Paraguay en El Ojo de Iberoamérica gracias a “Sentir los Colores” para Pilsen, campaña que además se llevó el premio a Mejor Idea Local.

Conversamos con el equipo sobre lo que fue, lo que es y lo que se viene.


Sebastián Codas Tessari

Licenciado en Marketing y Publicidad, es Director General Creativo de la agencia Kokū hace 2 años, acumulando 13 en total en el mundo publicitario. Trabajó con las marcas más importantes del mercado, con campañas premiadas en festivales nacionales e internacionales. Creativo del Año en el TTK en 2022, Mejor Creativo del Paraguay en el Ojo de Iberoamérica en el 2025. Marido de Andrea, papá de Giuli, Máximo y Tomás.

Dulce Cabrera Melgarejo

Licenciada en Marketing y Publicidad y Redactora Creativa de tiempo completo en la agencia Kokū con 6 años de experiencia en el rubro. Si hay una frase que la describe es “la vida es como un Excel y yo no se usar Excel … pero sigo aprendiendo” porque de eso se trata la vida de aprender siempre de todo lo que tenemos alrededor.

“Este año parecía Paraguay vs Japón en 2010, pero como si Tacuara pAtease los 5 penales”

  • Primero, muchas felicidades por lograr el “rekutu” como Agencia Independiente del Año. ¿Cuánto de estos resultados son consecuencia directa de los objetivos que se plantearon en 2024? Y, desde lo estratégico, ¿cómo se prepararon para encarar el 2025?

Muchas gracias equipo de CreativoRoga, dejame felicitarles a ustedes por reactivar este espacio que veo tan necesario para nuestra pequeña gran industria.

Kokū viene de un par de años de un crecimiento constante y sostenido, en distintos ámbitos. A fines del 2023 cambiaron varias cabezas, me tocó llegar en diciembre de ese año y a partir de ahí se buscó ganar nuevos clientes, fortalecer relaciones con los que considerábamos importante seguir, sumamos más gente, la agencia estructuralmente se amplió, incorporamos nuevas metodologías, probamos procesos también. Y dentro de esa estrategia que nos llevó a crecer, claramente la presencia en los festivales fue uno de los pilares que nos pusimos como objetivo. No solo participar, sino ser protagonistas.

El equipo ya había demostrado hambre de lograr cosas grandes en el 2024, donde nos fue bien en el plano local y también internacional, no quiero olvidar el reconocimiento como Mejor Idea Local en el Ojo también en el 2024 y haber quedado como mejor estudio de diseño del Paraguay en los LAD 2024.

El 2025 lo encaramos con muchos cambios nuevamente, sabemos por experiencia que nuestro rubro es bien dinámico en cuanto a las formaciones y reformaciones de equipos, si me dejan inventar un término. Este año siento que tuvimos un ritmo más acelerado en el día a día, pero por suerte no fue en detrimento de las ideas que pudimos ir sacando al aire.

Algo que me pone muy orgulloso es que las ideas que se destacaron en los festivales no fueron consecuencia de una búsqueda directa de premios. Fueron brief reales, de necesidades reales. Que tu laburo del “día a día” sea reconocido y premiado, habla de la vara de calidad de Kokū.

  • El jurado internacional fue duro y, entre los pocos oros de la noche, está “Voz de la pasión” para Profarco en Radio. ¿Qué nos pueden contar de la cocina de esa pieza? ¿Qué tipo de dedicación, pruebas, reescrituras o decisiones difíciles hubo detrás antes de que suene exactamente como ustedes querían?

Para responderles esto le paso la posta a Dulce Cabrera, creativa que estuvo a cargo del proyecto:

Para la idea dependíamos de los factores más difíciles al momento de cualquier ejecución: primero, la emoción real de las personas y segundo, el resultado que necesitábamos para el partido, nada estaba bajo nuestro control, solo las ganas de que salga la idea como queríamos.

Fuimos 2 veces a las calles, una primera vez a la Costanera de Asunción, con el marcador en contra. Sin la clasificación al Mundial en ese combo tuvimos que volver a nuestras casas con las manos vacías. Si bien pudimos haber aprovechado y captar voces en ese momento, la gente no estaba emocionada y no quisimos hacer algo a medias. 

La segunda vez ya fue diferente, con Paraguay ya clasificado fuimos hasta las calles del Panteón para poder hacerla posible, siendo casi la media noche, más de 100 personas de todas las edades fueron grabadas, las grabaciones fueron llevadas esa misma noche a edición, recopilado y en menos de 6 horas tuvimos una radio al aire hecha 100% real por la emoción de la hinchada paraguaya. 

Eso fue La Voz de la Pasión, una idea que salió por toda la pasión que le pusimos.

“Creo que cada año es un aprendizaje y el 2025 nos enseñó muchísimo. La agencia, si bien ya tiene sus años, tiene un espíritu joven, lo que significa que tratamos de ser inquietos, de hacer, hacer y hacer”

  • Más allá de los metales, hay otros gestos que pesan: por ejemplo, Cervepar celebrando públicamente haber sido Anunciante del Paraguay en El Ojo de Iberoamérica con “Sentir los Colores”. Desde la experiencia de ustedes, ¿cómo cambia (o mejora) la relación con los clientes cuando las ideas comienzan a ganar afuera? ¿Qué cosas se habilitan en la conversación diaria cuando una campaña vuelve con ese tipo de credenciales?

En el caso de Cervepar es una relación que Kokū fue desarrollando ya hace muchos años. Desde el laburo con otras marcas hasta llegar a Pilsen, donde desde que se ganó la marca en 2019 hicimos muchísimas cosas. La relación fue creciendo desde ese momento, la confianza con la que se trabaja también y sobre todo el conocer a la marca a profundidad.

En parte eso permitió que no solo con esa campaña, sino con muchas otras sintamos que “lo logramos” como equipo. En el pasar de los briefs, de las estrategias, de las planificaciones para el año, este tipo de logros nos hicieron un lugar más grande en la mesa, sentimos que nuestra voz se escucha, pero de verdad, no por verso.

Y también lo que genera es que automáticamente la vara se pone más arriba, tanto de parte de ellos como de nosotros. Ni bien nos bajamos del escenario con las estatuillas ya nos pusimos a pensar en el próximo hit para la marca, en el siguiente paso, en cómo destacar de otra manera para que el resultado sea todavía más grande.

Creo que cada vez es más complicado lograr que los clientes te den un lugar así, y los buenos laburos son la mejor manera de cuidarlo.

Hay veces que los festivales se viven un poco como la tanda de penales en un superclásico.

  • Viendo el ranking se nota que las agencias compiten en un nivel bastante parejo. En ese contexto, ¿qué tan tensos esperaron el anuncio de la Agencia Independiente? ¿Y con cuánta satisfacción subieron al escenario?

Este año parecía Paraguay vs Japón en 2010, pero como si Tacuara patease los 5 penales.

Lo vivimos con una intensidad que personalmente nunca viví antes. Sabíamos que iba a estar parejo y se dio la particularidad de que tuvimos muchos premios que aparecieron en las primeras categorías y luego nos tocó esperar un poco. Ahí repuntaron las otras agencias y realmente nos quedamos con la duda de cómo iba a acabar. Por suerte al final tocó festejar y no sé cómo se vio de afuera, pero desde nuestro lugarcito en el Puerto fue una fiesta total. Cuando Kokū tiene una “consagración de gloria” como solemos llamarle internamente, se convierte en algo así como la Bombonera, el Maracaná, el estadio del Dortmund y no sé qué otra barra nombrar como para que se entienda. Aparecen los cánticos, los abrazos, el llanto y una partida de otros momentos llamativos que terminan convirtiéndose en stickers que usamos en los grupos el resto del año.

Realmente la pasamos bien, disfrutamos y dimos un merecido grito de victoria. Algo que creo súper necesario por lo que cuesta destacarse en nuestro oficio.

“Nuestro no-negociable es mantener la intensidad desde este momento del año donde todos estamos iguales otra vez, no relajar”

  • Mirando el año hacia atrás: ¿Tienen algunos aprendizajes destacados de lo que fue el trayecto creativo del 2025? 

Sin dudas. Oportunidades de mejora no solo las vemos ahora sino que a lo largo del año ya las fuimos identificando e intentando ajustar.

Creo que cada año es un aprendizaje y el 2025 nos enseñó muchísimo. La agencia, si bien ya tiene sus años, tiene un espíritu joven, lo que significa que tratamos de ser inquietos, de hacer, hacer y hacer. Cuando te animás a hacer tanto, es inevitable que muchas veces te equivoques, pero es la única manera.

Si hablamos directamente del TTK, creo que la charla con los jurados internacionales fue muy rica. Nos llevamos muchos tips para que nuestras ideas surjan, vivan y se muestren de la mejor manera posible.

Espero que el 2026 nos siga enseñando por el hecho de seguir haciendo, cada vez más.

  • Pensando a futuro, pero sin descartar el recorrido en el tiempo que hicimos hace un rato. ¿Cómo se prepara Koku para abordar el 2026? y ¿Cuál es ese “no-negociable” que se tiene que dar para elevar la vara?

Nuestro no-negociable es mantener la intensidad desde este momento del año donde todos estamos iguales otra vez, no relajar, seguir entendiendo que las oportunidades, los medios y los clientes para destacarnos los tenemos, así que solo depende de nosotros hacer que esta evolución y los logros que venimos teniendo, sigan.

Venimos de un genial 2024, un súper genial 2025 y el 2026 tiene que seguir yendo para arriba. Creo en la capacidad, el talento y el hambre de las cerca de 70 personas que laburan en nuestra casa todos los días.

Eso me recuerda un segundo no-negociable, que es seguir desarrollando la cultura Kokuense, hacer que nuestra gente se siga sintiendo orgullosa de estar acá, de pertenecer a este proyecto. Leerlos y escucharlos luego de estos momentos consagratorios no tiene precio y es algo que tiene que seguir pasando.